El Factor X de los videojuegos – Parte I

El otro día llegué rendido a casa y en mi mente solo había lugar para una palabra: vaguear. Me senté en mi sofá favorito y encendí la tele. Destrozado por el agotamiento físico decidí convertirme en un espectador pasivo y rendirme ante el embrujo de la televisión. En ese momento comenzó unos de los programas…

Una Lewinsky en este mundillo…

A mí me gusta echarme unos vicios de vez en cuando, claro. Me pillé la Xbox360 poco más o menos cuando salió (soy un ansioso) y me compro un juego cuando mi contable personal me hace saber que puedo permitírmelo. Esto es, una vez cada mil años. Y ahora, de repente, sin comerlo ni beberlo, me encuentro currando…